Cámaras Digitales

Uso de las cámaras digitales para fotografiar documentos

El avance de la tecnología digital ha contribuido a agilizar el trabajo de los investigadores, además de colaborar en la preservación de documentos.

Las cámaras digitales nos evitan largas horas de  notas y transcripciones en los archivos, y además nos permite tener una copia literal del documento original, dado que normalmente se prohibe el fotocopiado para evitar el deterioro del documento producido la luz de la copiadora.

En este espacio Antonio Oliver Jiménez y Jordi-Albert Batalla nos cuenta su experiencia y aporta algunos consejos.

Analía Montórfano



 

Consejos para fotos nítidas y bien iluminadas

 Por Antonio Oliver Jiménez

 

 Hace poco tiempo descubrí las enormes ventajas de la fotografía digital para los que estamos interesados en copiar datos de documentos, almacenarlos en nuestro ordenador y trabajar sobre ellos cómodamente en casa; puesto que en la mayoría de los archivos solo permiten copiar a mano y a lápiz, cuando se me dio a conocer el poder de una pequeña cámara de fotos apenas podía creerlo. Ahora todo el problema se reduce a conseguir el pertinente permiso de la dirección de un archivo para hacer copias perfectas, rápidas, cómodas y de fácil almacenamiento.

 

 Uso una cámara digital Canon PowerShot A 510. Su precio —y los de casi todas las cámaras digitales convencionales— ha caído en picado en pocos meses, y es idónea para lo que nos preocupa.

 

 Para fotos de documentos activo un temporizador de dos segundos, ya que con el disparo directo la cámara siempre se mueve algo. Creo que todas las cámaras actuales incorporan temporizador, para retardar la apertura del obturador y evitar precisamente ese movimiento involuntario en el disparo directo que hace que nuestros documentos salgan desenfocados e ilegibles. En los libritos-guía de las diferentes marcas de cámaras se dan las correspondientes instrucciones para activarlo. En la mía, —como dije anteriormente, una Canon PowerShot A510, en la página 45— se explican tres opciones: dos segundos de retardo, diez segundos, o ajustar el retardo entre dos y diez segundos ( tres, cuatro, cinco, etc. ); esta última función da la posibilidad además de hacer de uno a diez disparos seguidos, con lo que el buen resultado está garantizado aunque estés muy nervioso. Todo lo antedicho nos permite recobrar el pulso y la firmeza de manos, brazos, etc., y tomar fotos casi perfectas. Estoy seguro de que se puede prescindir del trípode y fotografiar cómoda y rápidamente en cualquier lugar y en cualquier ambiente con esta modalidad de disparo.

 

 El flash, por otra parte, es inefectivo y conviene no utilizarlo para no dañar los documentos antiguos. Llevo normalmente, además de tarjetas de memoria de repuesto, una pequeña maletita de mano con dos flexos de bombillas de 60 watios, y un buen cable alargadera, ya que las sacristías y casas parroquiales no son precisamente lugares muy bien iluminados. (Hay que iluminar bien las dos páginas del libro, y para ello no basta con un flexo solo, que siempre producirá zonas de sombra irremediables). No debemos olvidar nunca tampoco pilas de repuesto, porque una sesión de un par de horas puede exigir sustituírlas. Podemos obtener quince o veinte fotos más de unas pilas agotadas, ya desechadas automáticamente por la cámara, si las guardamos unas horas en lugar de tirarlas. A la larga siempre es compensador este pequeño ahorro.

 

 Yo uso, de entre las posibilidades que me ofrece mi propia cámara digital, una resolución L (grande) de 2048 x 1536 píxeles, y una compresión fina (calidad normal),  estupendas para reproducir los tenues rasgos de las plumas antiguas.

 

 Añadiría que hay que evitar la luz de sol directa sobre el documento, pero buscar siempre abundante luz natural para conseguir los más mínimos detalles, como la textura del papel, etc., cerca de un ventanal por ejemplo, ya que no hay luz artificial que pueda igualar a una ventana abierta.

 

 Y añado además que supongo que cada marca tiene sus propios valores y vocabulario, por lo que, en última instancia, priva el método de ensayo y error, pero siempre, valga la redundancia, con el manual a mano; yo en particular solamente conozco la Canon PowerShot A510 y por lo tanto, es de ella y de sus características de lo que únicamente me atrevo a hablar, aunque, en definitivas cuentas, me consta que todas ellas son de fácil manejo y parecidas prestaciones.

 

 Antonio Oliver Jiménez

 


 

Consejos sobre Memory Stick, Trípode, y otros

Por Jordi-Albert Batalla

 

   Personalmente aconsejaría una cámara de no menos de 4 Mp, aunque evidentemente es mejor una de 5.

   No creo necesario utilizar una de 8, pero evidentemente todo depende de que uso le quieran dar a la cámara.

   Aconsejo que compren una tarjeta de memoria de máxima capacidad, yo por ejemplo utilizo una de 1 Mg y con ella puedo hacer unas 400 fotos.....aunque parezca mucho, piensa que en una sesión normal vengo a hacer casi 1000.

   También es conveniente que la cámara tenga acoplamiento para trípode y, si es posible, que el visor se pueda poner en otras posiciones, es decir que no vaya adosado al cuerpo de la máquina (esto permitirá hacer las fotos estando sentado... sobre todo si utilizan trípode).

    Finalmente para que no salgan movidas, quizás la mejor solución es hacer la fotografía con un retardo de 2 segundos.

    Espero que les sirva....

Jordi-Albert Batalla

 


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