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Catasti Antichi - Catastros Antiguos hasta la actualidad
Tal vez el aspecto más relevante en la transformación hacia la modernidad de los territorios de la península itálica, se encuentre en la reforma fiscal. Para comprender por qué durante todo el siglo XVIII se decidió recurrir a estos instrumentos de verificación fiscal, es necesario tener en cuenta los catastros efectuados con anterioridad, los proyectados pero no consumados y los que se hicieron para reformar la recaudación pero no se utilizaron. Este análisis nos lleva a comprender las condiciones que caracterizaron la consolidación de los Estados europeos en la época moderna.
El catastro es un instrumento de recaudación fiscal conocido desde la Roma clásica y muchas ciudades italianas lo utilizaron al menos desde el siglo XIV, pero entre los catastros medievales y los del siglo XVIII hay una enorme diferencia.
El término Catasti Antichi se aplica para denominar todos los catastros anteriores a la reforma fiscal de Carlos III de Borbón en 1740 con la introducción, en el reino de Napoli, del Catastro Onciario.
Una de las características que distinguieron la finanza pública de Italia entre los siglos XII y XV fue el estimo (tasación), que se utilizó para realizar un inventario de los bienes y verificar la riqueza de las familias, y la deuda pública, que era la capacidad del estado para autofinanciarse mediante la emisión de títulos de préstamo.
Existieron otras formas de recaudación directa como los impuestos llamados focatici, mansatici, colte, bovatici, y otros impuestos locales. Luego fueron sustituidos por un impuesto directo extraordinario llamado fodro, en el norte de Italia, basado en la estimación de la propiedad.
Los catastros del Medievo tuvieron como objetivo la reforma fiscal de realidades circunscritas básicamente a las ciudades y sus partidos rurales, en cambio los gestores de los catastros del XVIII quisieron que éstos fuesen de carácter general y sujetos al control de la autoridad central.
El Diccionario de la Real Academia Española define al vocablo «catastro» con dos acepciones, en primer lugar, como “Censo y padrón estadístico de las fincas rústicas y urbanas”; y la segunda, como “Contribución real que pagaban nobles y plebeyos, y se imponía sobre todas las rentas fijas y posesiones que producían frutos anuales, fijos o eventuales, como los censos, las hierbas, las bellotas, los molinos, las casas, los ganados, etc.”.
Para entender la documentación catastral que podamos encontrar es interesante tener en cuenta que, entonces, el mismo término se utiliza para designar la averiguación y la carga tributaria de los bienes inmuebles (rústicos y urbanos), y su resultado: el censo en sí mismo.
El origen de la valoración en Italia se remonta al siglo XIII con la implementación del Catasto Fiorentino promulgado por la ley de la Repubblica di Firenze il 22 maggio 1427 cuando Juan de Médicis intentó repartir la carga fiscal en proporción a la riqueza, ya que como consecuencia de la guerra contra Milano entre 1422 y 1427, la elevación de los gastos de la república exigió que se aumentaran los impuestos.
Tras la conquista del reino de Napoli por Alfonso V de Aragón (llamado también Alfonso I el Magnánimo y Alfonso I el Sabio), se reforzó la capacidad financiera del rey gracias a la aprobación, en el Parlamento de Napoli celebrado en la iglesia de S. Lorenzo el 28 de febrero de 1443, de un sistema similar al que utilizaba en sus estados ibéricos: el fogaje (focagium), en el que la unidad de base era el fuego o núcleo familiar, un impuesto directo para todo el reino napolitano (un fogaje de un ducado por fuego). Así nació la numerazione de' fuochi.
El censo se llevó a cabo teniendo en cuenta la unidad familiar (el fuego), cuya composición variaba de 5 a 8 personas. La numerazione dei fuochi (el número de fuegos) fue un censo realizado de casa en casa por los funcionarios correspondientes. Inicialmente, cada tres años, después cada dos, pero la frecuencia fue poco respetada. Cada cabeza de familia (capofuoco) estaba obligado a pagar un ducado y además adquiría el compromiso de comprar al Estado una cantidad de sal por valor de medio ducado; este «estanco de la sal», se ha conservado en Italia hasta la actualidad.
Sólo en la ciudad de Nápoles las casas tenían el privilegio de no registrarse. Este tributo fue muy injusto porque los pobres contribuían por igual a los ricos. La gente evadía la ley y la supervisión, dejando temporalmente la casa vacía, quitando las pocas piezas de mobiliario y utensilios de cocina. Los numeratori dejaban constancia en los registros si había señales de cenizas o de otra índole que sugiriese que recientemente habitó gente en estos focolari.
El sistema basado en la numerazione dei fuochi, se mantuvo en vigor desde 1443 hasta 1732. Además del impuesto ordinario del fogaje, había otros extraordinarios, por ejemplo para las coronaciones, bodas de los infantes, etc.
Este documento es útil para conocer el origen y la genealogía de las familias, ya que en cada municipio se realizaba la anotación del jefe de familia y de cada uno de estos componentes con la indicación de la profesión y oficio de cada uno.
La numerazione de 1669 fue el último censo del periodo español, el siguiente fue realizado en 1732 durante el breve período austriaco (1714-34). En 1737 un nuevo sistema de numerazione fue realizado bajo Carlos III de Borbón, el primero de su reforma fiscal.
Desde el De appretio (apprezzo en italiano) de Fernando I de Aragón en 1467, normativa que se basaba principalmente en la valuación de los bienes y que fue la base de la financiación local, se mantiene esencialmente sin cambios hasta De catastis de Carlos III de Borbón en 1740. En este período y en particular a la época del dominio español, pertenecen los dos catastros de 1616 y 1681, y el de 1658.
El Catasto Teresiano o Catasto "Carlo VI" fue un de censo de todas las fincas del ducado de Milán se llevó a cabo durante un período de casi cincuenta años, desde 1718 hasta 1760. El nuevo censo se inició oficialmente en 1718 por una comisión especial de trabajo designada por Carlos VI, e integrado por funcionarios de origen no milanés para salvaguardar la neutralidad y la objetividad de los datos. Los resultados se conocieron en gran parte entre los años 1722 y 1723, pero el complejo trabajo de representación gráfica y de correlación de los registros de bienes inmuebles, así como las interrupciones por razones políticas, retrasaron la entrada en vigor del catastro hasta 1760, bajo el gobierno de la emperatriz María Teresa.
Es un catastro geométrico-parcelario, que para la época representó una importante innovación gracias a las precisas mediciones de las propiedades, que estando representados aunque mínimamente se indicaba el propietario, el destino de uso y la stima (el cálculo fiscal). Basándose en estas evaluaciones, se establecía el impuesto para cada contribuyente.
De algún modo esto contrastaba con la nobleza local que poseían grandes propiedades en el área de Milán y era habitual que alteraran el catastro a través de la corrupción de los funcionarios. El trabajo fue interrumpido en 1733 debido a la hostilidad de las familias nobles e influyentes de Milán, y debido a la Guerra de Sucesión austriaca.
Víctor Amadeo II ordenó en 1728, la creación de un catastro geométrico-parcelario acompañado de mapas del ducado de Saboya, concebido como instrumento para calcular y tasar la renta, pero que no pudo ser completado si no hasta después de su muerte, en 1738. Este se separaba de la antigua tradición de los catastros descriptivos del Medioevo, que se utilizaban para calcular la riqueza general y para repartir los impuestos entre sus componentes.
Las decisiones técnicas e institucionales de los creadores de los catastros saboyano de 1728 y milanés de 1760, se basaban en que sólo una administración que estuviese por encima de las pasiones y los intereses privados sería capaz de garantizar la igualdad fiscal y el bienestar público.
Si bien no todos los gobiernos que intentaron reformas fiscales mediante la creación de catastros, alcanzaron resultados tan innovadores como los obtenidos en Saboya y en el ducado de Milán, todos compartieron la convicción de que sólo un Estado que conociese los recursos reales de su territorio, podría repartir equitativamente la carga impositiva teniendo en cuenta la capacidad contributiva de todos los sujetos imponibles.
El siguiente cuadro es una síntesis de los numerosos catastros antiguos y modernos realizados en la península itálica.
Catasti Antichi
Año inicial
Año final
Tavolla delle possesioni Catastro General de Siena.
1320 Estimo de Bologna Realizado por iniciativa del Cardenal Bertrando del Poggetto, introdujo elementos para amparar a los propietarios y a los perceptores de rentas.
1329 Estimo di Verona
1409 Promulgado por la ley de la Repubblica di Firenze il 22 maggio 1427.
1427
1429
Tributo focatico. Requirió de un censo con anotaciones de las familias terratenientes, las cargas (gravámenes) y la desintegración de los fuegos por defunciones o porque cambiaron de lugar de residencia. Introducido por la riforma di Alfonso I de Aragón.
1443
1732
Catasto di Vinci
1457 Decima de Venezia
1463 Fernando I de Aragón, reglamentó la práctica catastral y ordenaba que cada pueblo debía realizar su propio catastro, llamado «De appretio seu bonorum aestimatione»
1467
Catasto di Ferrara Papa Borgia Alejandro VI.
1494 Decima di Firenze
1494 1495
Catasto Milanes
El emperador Carlos V de Habsburgo, ordena la implementación de un registro.
1543
1599
Catasto di Savoia Ordenado por Carlo Emanuele I.
1601 Estimo Veneto Catastro descriptivo.
1610 Estimo di Pisa Estimo topográfico descriptivo.
1622 Tassa a Battaglione
Registros formados antes de 1741 en los que se describen los bienes, su valuación y demarcación, y los propietarios de cada Universidad (municipio de importancia).
1649
1740
Catasto Alessandrino
Ordenado el 31 de enero de 1660 por Alessandro VII. Se registró a todos los propietarios de "vides, cañas, horticultura, casas o terrenos" que se encontraban fuera de las murallas de la ciudad de Roma, a fin de proceder a una distribución equitativa de las tasas a pagar por la reparación y mantenimiento de carreteras que utilizaban para llegar a sus propias fincas.
1660 1661 Apprezzo della terra di Campobasso e Jelsi
Redactado el 20 aprile 1688 por Luigi Nauclerio para registrar las deudas de la familia gobernante de Campobasso. 1688
Catasto Sardo Lo introdujo Víctor Amadeo II de Savoia
1697
Catasto di Piemonte Ordenado el 12 de junio de 1697 por Víctor Amadeo II y completado por el Edicto de igualdad 5 de mayo de 1731 por Carlo-Emanuele III.
1697
1731
Catastro geométrico-parcelario, se inició por decisión de Carlos VI en 1718, para el Ducado de Milán, se finalizó bajo el dominio de la emperatriz María Teresa. Realizado con la colaboración técnica de Vincenzo De Miro y Pompeo Neri. Fue fundamental la ayuda prestada por Neri, para terminar el catastro y estimular la producción agrícola.
1718
1760
Catasto Saboyano
Víctor Amadeo II ordenó un catastro geométrico-parcelario acompañado de mapas del ducado de Saboya.
1728
1738
Apprezzo della terra di Campobasso Redactado por el Ingeniero Real Giuseppe Stendardo en 1732. Esta pericia es aún más incisiva que la primera, ya que debe determinar el destino del feudo. De hecho, Stendardo, testimoniando el desarrollo de Campobasso, deberá indicar la stima y la valuación, hasta el punto que un grupo de sus habitantes se ocupa de cobrar el monto determinado para no someterse nuevamente al régimen feudal.
1732 Numerazione dei fuochi
Un nuevo sistema de numerazione realizado bajo Carlos III de Borbón, el primero de su reforma fiscal. 1737 De catastis
Carlos III de Borbón ordena el catasto para el reino de Napoli.
1740
Catasti posterior a 1741
Atti preliminari – Rivele
Anuncios y otras publicaciones de la comuna para la formación del Catastro.
Declaraciones de los propietarios en cuanto a sus propiedades y su valor, con anotaciones marginales sobre el verdadero propietario de la tierra y la rendición declarada.
1741
1785
Catasto Onciario
Resultado de todos los precedentes que contiene la descripción de los bienes, el lugar donde están situados, sus ingresos anuales, los pesos involucrados, los propietarios, sus familias, la encuesta, la industria y la tasa correspondiente.
1741
1806
Catasto Piemontes Catastro de las nuevas provincias del Piemonte: Lomellina, Novare, Alejandría, ordenado por Carlo-Emanuele III.
1758
1775
Catasto di Novara Catastro de la provincia de Novara, Piemonte.
1760
Catasto di Alessandria Catastro de la provincia de Alessandria, Piemonte.
1761
1765
Catasto Leopoldino
Promulgado por Pietro Leopoldo para el Granducato di Toscana.
1765
1785
Catasti reggiano El «Catasto del territorio reggiano detto di seconda conservazione» se compone de cinco tipos diferentes de estimi y de catasti, realizados entre 1771 y 1817.
1771
1817
Catasto nappoleonico Catastro parcelario ordenado por Ley del 15 de Septiembre de 1807.
1810
1846
Se crea como transición del antiguo Catasto Onciario durante el "Decennio francese"
1809
1815
Catasto Piano-Gregoriano Nació en 1816, con el Papa Pío VII, siendo el primer catastro parcelario moderno de los Estados Pontificios.
1816 1835 Catasto Franceschino
Francisco I de 23 de diciembre de 1817, para la ciudad de Trieste y su territorio.
1817
Catasto tavolare o Catasto Fondiario austriaco
Regulado por la licencia real de Francesco I de Austria el 23 de diciembre 1817, en los antiguos territorios de Austria.
1817 1861 Estimo provvisorio lombardo-veneto Ordenado el 23 de diciembre de 1817, finalizado en 1853, entró en vigencia en 1854 con la denominación de Censo Lombardo-Veneto.
1854
1905
Catastros Posteriores a 1740
Recordamos que aunque a menudo los términos estimo y catasto se utilizan como sinónimos, en realidad indican dos situaciones similares pero no equivalentes.
Estimo se aplica en términos generales al conjunto de operaciones que determinan la valoración de los bienes económicos. El término catasto, aunque al principio se aplicó a todo elenco de bienes y propietarios a efectos fiscales, indica con exactitud el inventario general de todos los bienes inmuebles localizados en un estado.
De este modo el estimo legale se aplicó de manera sistemática, en un cierto número de estados preunitarios, a los bienes inmuebles de un estado para determinar de modo seguro, confiable y duradero, el rédito imponible a las propiedades inmobiliarias sujetas a impuestos.
Se realizaron varios estimi y catasti en este período. Como ejemplo del recorrido que debieron realizar estos documentos desde su sitio original hasta su destino final de conservación, citaremos los realizados en la provincia de Reggio Emilia.
En esta provincia de la Emilia-Romagna existió el «Catasto del territorio reggiano detto di seconda conservazione» que se compone de cinco tipos diferentes de estimi y de catasti:
- el estimo de Novellara y Bagnolo de 1771,
- el estimo estense del Piano e Colle implantado en 1788 y activado en 1792;
- el estimo del territorio de Montagna renovado a partir de 1817,
- el catasto de los territorios de la ex Parma y el mantovano de Rolo.
Los dos primeros estimi (de Novellara y Bagnolo) de 1771, aunque representados por un solo registro y probablemente finalizado por olvido, se conserva correctamente junto a todos los demás de Modena. El de Piano e Colle se almacenó inmediatamente en duplicado por la entonces Oficina de valoración general de Modena y por el Campionerie del censo, para lo cual, en ese momento, la Intendencia heredó la documentación de la oficina central y de los organismos de impuestos dependientes del Campionerie.
Aunque el catasto de Rolo no presenta dificultad, cuando esta comuna pasó al ducado estense en 1850 después de un período en el que el catastro fue administrado por el síndaco del lugar, los registros actualizados, más unas cuantas copias de los registros de Mantova efectuadas en 1852, fueron llevados a la Agencia de Guastalla y después a Correggio. Los originales de 1785, fueron conservados por la Oficina central del censo.
Exenciones y privilegios según la clase social
A mediados del siglo XVIII regía, en el Reino de las Dos Sicilias, el principio ibérico según el cual la nobleza no derivaba necesariamente de la voluntad del soberano, sino que se producía espontáneamente por el mecanismo de la centenaria prescripción adquisitiva, que no era sino una especie de usucapione di status (usurpación de status), consistente en la posesión continuada por lo menos de tres generaciones con los requisitos distintivos de la vida noble.
Estos requisitos se pueden resumir de la siguiente manera: el tratamiento de Don y Donna (también puede encontrarse como Dominus y Domina) antepuesto al nombre del bautizado acompañado de las calificaciones como propietario, gentiluomo (caballero), de vida noble; posesión de una casa palaciega; el beneficio del patronato eclesiástico; pertenecer a órdenes de caballería y cofradías reservadas para los nobles; alianzas matrimoniales con familias de la nobleza; el privilegio de tener en la casa un oratorio privado; el privilegio de entierro noble; un doctorado; la posesión de una propiedad feudal; la atribución de mayorazgo; el derecho de acceso al patriciado de las universidades dotados de asientos o sitiales; el uso de stemmi araldici (escudos de armas); el acceso a los cargos reservados a la nobleza en la carrera civil, administrativa, militar y eclesiástica.
Fueron exentos del pago de impuestos aquellos jefes de familia que llevaban una vida más nobilium, los que acababan de terminar el sexagésimo año de edad y también los que contaban con personal de servicio. Lo mismo ocurrió para la tasa de la industria, no se aplicó a los que vivían de rentas o ejercitaban una profesión liberal, ni a los niños menores de catorce años.
Esta información la pueden encontrar reflejada en el Catasto redactado en 1753 en Ascoli Satriano.
Posteriormente se realizó en el Granducato de Toscana, el Catasto Leopoldino, promulgado en 1765 por Pietro Leopoldo, abandonado definitivamente en 1785.
El Catasto provvisorio terreni (considerado Catasto Murattiano), nace en 1809 durante el Decenio francés como un necesario instrumento de organización de la nueva disciplina fiscal, para reemplazar al onciario que contenía defectos importantes. Su nombre deriva de Gioacchino Murat, cuñado de Napoleón, reinante en ese momento. Se lo denominó "provvisorio", debido a que el soberano propuso llevar a cabo una medición geométrica de todo el reino para luego proceder a una definición más precisa de la propiedad. Además hizo un llamamiento a "concurso de propietarios" para la descripción exacta de los bienes. La falta de mediciones confiables y el interés de los propietarios de ocultar sus ingresos dio por resultado el carácter aproximado del catasto que, lejos de ser provisorio, se mantuvo vigente hasta las primeras décadas del siglo XX.
El primer catastro de los Estados Pontificios, data del siglo XVII, bajo el reinado del Papa Alessandro VII, quien promovió el Catasto Alessandrino de Roma de 1660. El Catasto Piano-Gregoriano nació en 1816, con el Papa Pío VII, siendo el primer catastro parcelario moderno de los Estados Pontificios y se produjeron dos copias, una para el Cancellerie local de censo, y otro para la oficina central en Roma. Se completó en 1835, bajo el reinado del Papa Gregorio XVI, y los mapas se mantuvieron vigentes hasta 1870, cuando se realiza el Cessato Catasto Rustico, que se basaba en los mapas del Piano-Gregoriano.
En los antiguos territorios del imperio austro-húngaro existió un tipo de ordenamiento catastral denominado Catasto Fondiario austriaco o catasto tavolare, regulado por la licencia real de Francesco I de Austria el 23 de diciembre 1817, llevado a cabo entre 1817 y 1861.
Hasta la unificación italiana en 1860 operaban en Italia hasta 25 catastros diferentes (pontificio, toscano, napolitano, etc.). Esta variedad termina en 1886 con la Ley Nº 3682 del 1 de Marzo, que establece un Catastro unificado. La anexión a Italia tras la I Guerra Mundial de territorios controlados hasta entonces por el antiguo Imperio Autro-Húngaro, con catastros de tradición germánica, provoca una duplicidad de sistemas que se mantienen hasta la actualidad.
Los originales se encuentran en los Archivos del Estado.
Pueden leer un artículo ampliado sobre el CatastoOnciario en esta misma página. Recomendamos consultar también Registros On-Line de Catastros
Fuentes
http://www.archivi-sias.it/Scheda_Complesso.asp?FiltraComplesso=166200036
http://www.ua.es/aedire/estudios1006.htm
http://books.google.com.ar/books?id=DYctaR1C5-UC&pg=PA812
http://books.google.com.ar/books?id=DYctaR1C5-UC&pg=PA1
http://www.catastro.meh.es/documentos/publicaciones/ct/ct56/05-CATASTRO_56.pdf
http://www.catasti.archiviodistatotrieste.it/Divenire/index.htm
http://www.avezzanodigitale.it/documenti/catasti/catasti-antichi
http://www.eurocadastre.org/pdf/capraespanol.pdf
http://casapulla.altervista.org/luigirusso.php
http://www.morronedelsannio.com/i_censimenti.htm
http://www.archivi.beniculturali.it/servizioIII/pub/pas/qras/qras047.html
http://www.eurocadastre.org/pdf/capraespanol.pdf
http://www.catastro.gub.uy/origenes_de_los_catastros_occi.htm
http://www.catastro.meh.es/documentos/publicaciones/ct/ct46/02.%20Antonella%20Alimento.pdf
MAINONI, Patrizia. Fiscalidad directa e indirecta en la Italia medieval del centro y del norte....
http://www.maas.ccr.it/PDF/Bergamo.pdfhttp://books.google.com.ar/books?id=i7yH3CH7x9oC&pg=PA21
http://www.comite-histoire.minefi.gouv.fr/fiscalite/cadastre/de-l_estime-au-cadastre-en-eur?igpde_lang_redirect=1
Il Catasto Onciario di Ascoli Satriano del 1753
http://www.ub.edu/geocrit/b3w-797.htm
http://it.wikipedia.org/wiki/Catasto_Gregoriano
http://www.archiviodistatosalerno.beniculturali.it/fondi-documentari.htm
http://archivi.beniculturali.it/ASCE/Patrimonio_catasto_Prefazione_Catasto.pdf
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